Hobbes

Hobbes

Es un filósofo británico que nació en 1588 y falleció en 1679. Hobbes era sensualista o materialista, ya que no admitía más conocimiento que el sensible. Tampoco aceptaba más criterio que la sensibilidad en su explicación de la teoría del conocimiento.

Era nominalista de acuerdo con lo pensado, de forma general y lógica, por los pensadores materialistas. Porque para la filosofía no hay más realidad que la finita, contingente y sensible. En este sentido se aleja claramente del racionalismo cartesiano y leibniziano y de cualquier otro tipo de espiritualismo o idealismo. Su pensamiento es parecido al característico del empirismo. La observación es esencial en el conocer y la experiencia también.

El hombre, lejos de ser naturalmente sociable, es esencialmente individualista y egoísta, sin  más cuidado que su propio bien o placer. El derecho y lo útil son una y la misma cosa. En este sentido, su planteamiento ético puede ser considerado utilitarista.

El materialismo con su corolario natural que es el nominalismo en Filosofía y Psicología es lo que Hobbes afirma con sus obras. Establece una especie de sensualismo utilitarista en moral. Desde la perspectiva política está inmerso en un despotismo que se basa en la fuerza del poder y de las leyes. Su obra más conocida, Leviatán de 1651, que es una teoría acerca del Estado, era una defensa del absolutismo.

La acusación de ateísmo le supuso el enfrentamiento con algunos obispos ingleses. En la filosofía de Hobbes, el mecanicismo se extiende también al ser humano y a su organización en la sociedad. Todo lo que existe es materia y movimiento. Lo que supone la afirmación de una claro mecanicismo.

El fenomenismo afirmado por Hobbes establece que el efecto de de los cuerpos exteriores sobre el sistema nervioso produce sensaciones y pensamientos. La libertad es la falta de obstáculos para llevar a término una conducta.

Es la razón o la ley natural y no el orden divino la que dicta las normas de un pacto que da origen al Estado y a la sociedad. Hobbes enumera diecinueve leyes naturales y define el pacto de la siguiente forma: “El pacto es  el contrato por el que los hombres dejan atrás  el estado de naturaleza”.

Frente a la guerra de todos contra todos existe la necesidad de un poder coercitivo y unas leyes que garanticen la seguridad de todos. El Estado para Hobbes concentra el poder supremo. Se expresa y materializa en un monarca o soberano absoluto al que  llama el Leviatán. El cálculo racional es lo que propicia un pacto que da lugar al Estado.

Ya que el hombre es un lobo para el hombre, lo mejor es controlar el egoísmo humano para que no perjudique a nadie. El soberano fuerte también es necesario para Hugo Grocio el fundador del iusnaturalismo moderno, ya que garantiza el orden y la paz.

Para Hobbes el fundamento de la moral está en la ley y en la autoridad civil. Desde la perspectiva política considerando que vivió y pensó en la época del absolutismo es entendible que defendiera y afirmara un poder fuerte para preservar el orden y el buen gobierno del Estado. Su gran valoración de las leyes es también algo muy positivo. Aunque no llegó tan lejos como Locke en su defensa de los derechos naturales y del liberalismo.

También es cierto que el empirismo de Locke surgió después de la muerte de Hobbes de un modo sistemático con el Ensayo sobre el entendimiento humano de 1690.

Gozó de una buena reputación y en 1645 fue elegido con Descartes, Roberval y otros para arbitrar en una controversia sobre el problema de la cuadratura del círculo. Hobbes murió a los 91 años y se dice que sus últimas palabras antes de perder la consciencia fueron: “Un gran salto en la oscuridad”. Su producción filosófica es muy valiosa, por sus argumentaciones teóricas y  su  capacidad crítica y analítica. Se interesó por varios campos de conocimiento y poseía una gran y variada formación.

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