51 diplomáticos disienten de la política de Obama hacia Siria

51 diplomáticos disienten de la política de Obama hacia Siria

El Departamento de Estado creó, durante la Guerra de Vietnam, un sistema de comunicación interna para que los empleados pudiesen hacer llegar sus disconformidades al secretario de Estado, sin temor a ser reprendidos.

Media centena de diplomáticos estadounidense protestaron esta semana contra la política del Gobierno de Barack Obama en Siria, y firmaron un documento interno que pide ataques militares contra el régimen de Bachar al Assad, según publicaron hoy The Wall Street Journal The New York Times.

De acuerdo con la información publicada por los dos rotativos neoyorquinos, que citan a fuentes no identificadas conocedoras del documento, son hasta 51 los funcionarios (rangos medio y alto) del Departamento de Estado que lo han firmado, todos ellos con algún tipo de función en relación con el asesoramiento del conflicto en Siria.

Según los firmantes, atacar al régimen de al Assad en Damasco y urgir a un cambio de régimen es “la única manera de derrotar al Estado Islámico (EI)”, organización contra la cual EE.UU. sí dirige ataques en Siria. El Journal asegura que las opiniones expresadas en el documento, al que dice haber tenido acceso, se enmarcan en una “creciente crítica interna” de la política de EE.UU. de no tomar posiciones en la guerra civil siria.

Esta política se ha mantenido, asegura el diario, “pese a las repetidas acusaciones contra al Assad de violar los acuerdos de alto el fuego y los ataques de fuerzas con apoyo ruso contra rebeldes entrenados por EE.UU.”. Los diplomáticos instan a que Estados Unidos ataque directamente al régimen de Bashar al Asad. De acuerdo con el Times, el cable llama a un “juicioso” recurso de la fuerza.

El Departamento de Estado creó, durante la Guerra de Vietnam (1955-1975), un sistema de comunicación interna para que los empleados pudiesen hacer llegar sus disconformidades al secretario de Estado y a otros altos cargos, sin temor a ser reprendidos. El grupo de diplomáticos estadounidense utilizó use canal oficial del Departamento de Estado para criticar la política del gobierno de Barack Obama en Siria, confirmó el portavoz John Kirby.

No obstante, Kirby no comentó los contenidos del cable, pero los diarios tanto The New York Times y The Wall Treet Journal informaron que los disidentes instaron a bombardear al régimen sirio. Explicó que en el Departamento de Estado existe un “canal disidente” que permite a los diplomáticos que están en desacuerdo con la política oficial a registrar sus preocupaciones sin temor a represalias. Agregó que el secretario de Estado, John Kerry, “valora y respeta” ese canal, aunque no quiso comentar si se daba mérito a ese cable específico.

El Gobierno de Obama ha expresado en varias ocasiones el temor de que ataques directos contra el régimen sirio supongan entrar en conflicto directo con sus aliados, Rusia e Irán.

Según The New York Times, que afirma haber visto un borrador del planteo, Las fuerzas estadounidenses en Siria solo asisten a las milicias locales en la lucha contra el grupo yihadista Estados Islámico (EI), pero no confrontan a las fuerzas de Asad, que cuentan con el respaldo de Rusia e Irán.

En los comienzos de la guerra en Siria, que ya lleva cinco años, el propio Kerry propuso acciones más contundentes para ayudar a los rebeldes moderados que combaten a Asad. En agosto de 2013, luego de que Asad cruzara la “línea roja” trazada por Obama al usar armas químicas, Kerry dio un discurso que hizo que muchos pensaran que Estados Unidos atacaría. Pero Obama dio marcha atrás poco después, al cancelar los bombardeos con aviación aliada y dejar a Kerry en falsa escuadra.

Según un detallado informe de la revista Atlantic Magazine sobre la política exterior de Obama, Kerry se sintió defraudado y estimó que la credibilidad de Estados Unidos había sido golpeada. La política alternativa llevó a la creación del Grupo Internacional de Apoyo a Siria, conformado por 22 países y liderado por Washington y Moscú.

Bajo presión de este grupo, Asad y los rebeldes acordaron un “cese de hostilidades”. Pero las conversaciones para una transición política todavía tienen que darse y las fuerzas de Asad, a veces respaldadas por aviones de guerra rusos, han seguido lanzando ofensivas. El Departamento de Defensa acusó lleva dos días acusando a Rusia de bombardear a fuerzas rebeldes en el sur de Siria que cuentan con apoyo estadounidense, según publicó el diario Washington Examiner, que citó a un alto funcionario del Pentágono.

En Moscú, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, advirtió el viernes a Washington en contra de atacar a las fuerzas del presidente de Siria, Bashar Assad, indicando que alimentaría la inestabilidad en toda la región. Declaro el vocero ruso que un intento de derrocar al gobierno de Assad “no ayudaría a una lucha exitosa contra el terrorismo y sumiría a la región en un caos total”.

Peskov hizo esas declaraciones cuando se le pidieron comentarios sobre un documento interno en el que decenas de empleados del Departamento de Estado reclamaban una acción militar contra las fuerzas de Assad.

Martí Noticias

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