¿Hacia dónde va a avanzar la tecnología?

¿Hacia dónde va a avanzar la tecnología?

Gartner ha emitido un informe con sus predicciones para 2014 en el mundo de la tecnología. Bajo el título “planifique para un futuro disruptivo pero constructivo”, en realidad se trata de previsiones para los próximos 5 a 10 años con la información de que disponemos en 2014.

En general, estas predicciones están organizadas en torno a tendencias rompedoras: la tecnología dejará de ser una herramienta para “manejar información de forma automática” para convertirse en una catalizadora de innovación y de transformación tanto personal como en los negocios.

Algo que ya ha pasado en la última década: hace 10 años se estaba fundando Facebook, no existía en nuestra cabeza el concepto de redes sociales y los fenómenos de la colaboración en blogs y wikis eran aún minoritarios. Hoy en día no podemos entender no ya la tecnología, sino nuestra sociedad, sin estas herramientas. Todo indica que en la próxima década los cambios habilitados por las tecnologías de la información irán a más y serán más rápidos.

Gartner estructura sus predicciones en torno a cuatro tendencias:

* La generalización de la impresión 3D, que se prevé que esté disponible de forma generalizada dentro de 5 a 10 años. Esta tecnología va cambiar el modo como adquirimos y fabricamos objetos de consumo. Por un lado se prevé un debate sobre los derechos de propiedad intelectual (así como dilemas éticos, aún más complejos, en el caso del “bioprinting” de tejidos humanos), por otro dibuja un panorama completamente nuevo de microfabricación o incluso fabricación para consumo propio. Los modelos que conocemos sobre aprovisionamiento, distribución y producción se verán afectados. El cambio es tan profundo que el gobierno americano ha calificado esta tecnología como estratégica.

¿Cómo enfocar el futuro? Los diseñadores y fabricantes deberán desarrollar nuevos productos y formas de comercialización en las que el bien físico copiable no sea lo fundamental, pensando además en las implicaciones en aspectos como la garantía, responsabilidad civil y otros.

* Los negocios se harán más digitales, incluso los de productos tradicionales. Se estima que para el 2017 la mitad de los productos de consumo estarán desarrollados por comunidades de usuarios en modelos de crowdsourcing. Internet permite ya hoy que desde el diseño de ropa a la resolución de problemas científicos pasando por la publicidad para ponerlos en el mercado pueda ser diseñada por comunidades de consumidores. La velocidad de desarrollo de nuevos productos se acelera y su adecuación a los gustos del consumidor es mucho mejor, por supuesto.
¿Qué pueden hacer las empresas? En primer lugar, revisar todos los procesos de I+D+i internos para comprobar si su visión y objetivos están alineados con esta realidad: se trata de crear mejores productos independientemente de que se desarrollen internamente o en colaboración. Para ello, las empresas y los proveedores de tecnología y plataformas deberán llegar a nuevos modelos de colaboración.

* La internet de las cosas unirá a personas con ordenadores de modos totalmente nuevos. Las empresas que estén preparadas serán capaces de almacenar y analizar una cantidad ingente de datos sobre sus productos. Se estima que el 80% de los consumidores estarán dispuestos a cambiar sus datos de consumo a cambio de descuentos, mejoras en las condiciones o personalización de los productos. Y muchos de estos datos provendrán de los llamados “wearable devices”, es decir, aquellos que el usuario lleva encima como parte de su ropa o complementos habituales (un ejemplo muy de moda ahora mismo son las gafas de Google).
Las tecnologías “big data” son el principio de esta tendencia, y su uso será cada vez más sofisticado.

* Los sistemas inteligentes mejorarán la capacidad de los empleados de hacer su trabajo. Se prevé que a partir de 2020 sea obligatorio que muchas tareas potencialmente peligrosas sean supervisadas por sistemas inteligentes. Los puestos de trabajo serán más seguros y algunos de ellos pueden, simplemente, desaparecer. Un proceso que ya hemos vivido en el pasado en algunas industrias como la automoción o la industria química.

En todos los casos, vemos el impacto de la economía digital en sectores que hasta ahora parecían inmunes. ¿Se harán realidad estas predicciones? Y ¿hasta qué punto? Aún no tenemos claves para saberlo. En cualquier caso, conviene saber hacia dónde va la tecnología ya que, como en todas las revoluciones industriales previas algunas actividades dejarán de tener valor y se crearán oportunidades para otras nuevas, y todo apunta a que esto sucederá cada vez más rápido.

Prever y comprender el mundo que viene y tomar las decisiones para sacar partido de las nuevas tendencias tecnológicas será clave para las empresas y para los individuos en los próximos años.

Links:
http://my.gartner.com/portal/server.pt?open=512&objID=256&mode=2&PageID=2350940&resId=2602915#f-N69241

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