Teoría del cuerpo político

Teoría del cuerpo político

La teoría de las tres capas del cuerpo político del filósofo Gustavo Bueno es el resultado de los análisis del materialismo filosófico a la compleja realidad de las instituciones políticas, a través de unas categorías clasificatorias  que explicitan las relaciones de poder en la sociedad.

El profesor Bueno distingue tres capas del poder que son: conjuntiva, basal y cortical. La conjuntiva incluye el poder ejecutivo, el legislativo y el judicial. La capa basal está formada por el poder gestor, planificador y redistribuidor. Por último, la capa cortical está constituida por el poder militar, federativo y diplomático.

Esta clasificación, que es esquemática, sirve para dar una breve aproximación a la filosofía política  materialista de Bueno. En el libro Primer ensayo sobre las categorías de las “ciencias políticas”, del fundador del materialismo filosófico, están desarrolladas y elaboradas estas clasificaciones conceptuales basadas en rigurosos análisis, desde perspectivas antropológicas, históricas, sociales, económicas, etc.

Como escribe Bueno; «La capa basal, que en sí es económica, se hace política (económico-política) cuando se representa como objetivo de los planes y programas de la sociedad política; y no hay sociedad política, por liberal que ella sea, que pueda dejar de incluir una capa basal». Y las capas de la sociedad política se puede decir que poseen distintos ritmos de desarrollo.

Los contenidos denotados por la capa basal son los propios del denominado eje radial, por la filosofía de Bueno. Y el eje radial está conformado por las realidades antropológicas que también tienen relación con los entes naturales y físicos o biológicos.

En cambio, en la capa cortical son definibles contenidos del eje angular, ya que son los propios de los seres numinosos, aunque no divinos. La capa conjuntiva está constituida por el eje circular del espacio antropológico.

Para explicar las relaciones circulares de los hombres, de modo más detallado y preciso, nada mejor, que citar al mismo Gustavo Bueno: «Para neutralizar la reducción de este concepto recurriremos a una artificio: tomar la denominación de un diagrama  en el que los términos de la relación (los hombres) se representan por los puntos de una circunferencia que unen tales puntos. Así, denominaremos a este orden de relaciones por medio de la expresión “orden de relaciones circulares”».

Ciertamente, la teoría política de Bueno es muy potente y explicativa, ya que tiene en cuenta numerosísimos aspectos de la estructura empírica de la realidad, desde un profundo enfoque materialista que es muy amplio, preciso y riguroso.

Desde los planteamientos de Bueno, el poder ejecutivo actúa en la capa conjuntiva, y puede adoptar figuras muy diversas y heterogéneas, en función del nivel tecnológico, social e histórico. El poder gestor se aplica a la capa  basal, y puede contribuir a la eutaxia, al buen orden en sentido político. Además, el poder planificador aplicado a la capa basal, es la plasmación real de proyecto y planes en relación directa con la producción económica. En relación con el poder redistribuidor, cabe decir que se aplica a la capa basal, y está vinculado con el poder fiscal, etc.

Respecto al poder federativo es el encargado de establecer relaciones normativas y regulares con sociedades. Por ejemplo, con la Iglesia, o con otros países, siempre que se preserve la soberanía. La teoría política de Bueno es muy extensa. Lo que me he propuesto, en este artículo, es trazar algunas breves líneas, o rasgos de su pensamiento político que está elaborado en sus obras.

Foto: N-Ray Lai

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