Edith Stein: Barracón, 36. Número, 4.474

Edith Stein: Barracón, 36. Número, 4.474

El misterio de la evolución de Edith Stein: ¿Cómo hay personas que son capaces de evolucionar desde unos paradigmas ideológicos y culturales y filosóficos y metafísicos y, otras personas apenas cambian su impronta endocultural?

Edith Stein o Santa Teresa Benedicta de la Cruz, Breslavia o Breslau o Wroclaw, 1891, Auschwitz, 1942. Sintetizaremos algunos aspectos de este existir humano, algo de estos existenciarios humanos, como diría Heidegger.

– Las biografías, o las síntesis biográficas que disponemos de otras personas, sean consideradas grandes personajes, o modestos, nos enseñan algo de lo que somos, ellos o ellas, nosotros mismos, la humanidad, la historia, las realidades circunstanciales que como el gran Ortega nos recordó, pero que a veces, éstas son más que circunstancias.

De formación filósofa, aunque en la adolescencia con ciertos avatares de indecisión dejó la escuela, después realizó su tesis doctoral, y trabajó con Husserl. No podemos negar, el hecho que a principios de siglo, destacar que una mujer tuviese el valor y el talento de plantearse ser doctora y doctora en filosofía. Parece ser que la primera mujer de y en Alemania. Ciertamente, quizás ese carácter heredado de su familia, su padre falleció cuándo ella era niña, indican de una insolación, y su madre, se hizo cargo del negocio familiar maderero.

Los avatares de la vida-existencia, es decir, el ser humano como el pez existe en la mar-galaxia-laberinto de la historia-sociedad-cultura, la llevó a prohibírsele su labor en la enseñanza, por ser judía.

Cuenta ella misma, que por casualidad o azar, en casa de unos amigos, sin tener mucho que hacer, al buscar un libro se encontró con la Vida de Teresa de Jesús y Ahumada, y que la leyó, y se dio cuenta que ese era su camino. De tal modo, que después de diversos avatares terminó siendo monja carmelita, fue traslada de Alemania a los Países Bajos, por el temor a ser capturada. Y al final, fue detenida, sacada de su convento carmelitano y traslada al campo de concentración dónde terminó sus días en esta tierra.

– Hoy, con los medios de información masivos, Internet, por ejemplo, cualquier lector o lectora, puede amplificar esta información, nosotros, en un modesto artículo solo pintaremos con algunos colores, algunos datos o circunstancias, quizás, no los más importantes, pero si diríamos para entrar un poco, en la biografía de un ser, en el misterio de un ser, en este caso, no solo un ser mujer, de este tema, intentó avanzar e investigar en los conocimientos, sino también ser mujer y judía, y además, ser mujer y judía y profesora de filosofía, y además judía y mujer y filósofa y carmelita, y, y al final, judía, mujer, filósofa, profesora, monja carmelita y dada muerte en sin juicio por ser judía en una cámara de gas e incinerada.

¡¿Qué es el ser humano, para ser capaz de realizar un acto así, y hacerlo de forma masiva…!?

Edith fue una buscadora de la verdad. Estimo yo que de la verdad-bondad-belleza y del amor, de la verdad-Amor, incardinado en su gran amor a la humanidad, en su gran amor-amar hacia el Buen Dios, el Principio Eterno de la Realidad.

Parece ser que de ser judía, en una familia fervorosa judía, al menos la madre, pasó por una etapa de agnosticismo, si no de ateísmo, y al final, terminó en el catolicismo, e incluso monja carmelita.

Lo que muestra y demuestra, hasta la saciedad, que el ser humano que busca, que pasa años, con sosiego y mesura, buscando, la mayoría de esas personas, acaban volviendo a la creencia de la metafísica tradicional, de la religiosidad tradicional de Occidente. Ciertamente, hay muchos peligros, podríamos recordar a Chesterton. Y no podemos dejar de pensar, con pena, que existan muchas personas que se pierdan en esa búsqueda, o en ese no caminar de la búsqueda. Sea en hedonismos-relativismos-materialismos sin mesura, o sean en metafísicas espirituales, no adecuadas, psicológica o moralmente.

No podemos negar, que muchas personas, de buena voluntad, caen en redes de personas y grupos, que se pueden indicar, no son psicológicamente buenos o positivos, ni moral, ni espiritualmente, aunque digan tener grandes principios morales y espirituales. En este campo también hay muchos abusos y engaños y mentiras. Aviso para caminantes.

Para terminar esta mujer, mujer judía y monja católica, que pasó toda su vida buscando la verdad-bondad, la verdad-amor, la verdad-bondad-Amor, esta mujer que es copatrona de Europa, nos puede dar sugerencias, ideas, datos, sea cual sea nuestra realidad, para pensar y repensar mejor lo que somos y lo que hacemos, seamos ateos o agnósticos o creyentes en cualquier metafísica o religión.

Bueno es, en tiempos de tanta información que buceáramos con modestia y prudencia en su biografía y en sus escritos, y bueno sería, porque quizás aprenderíamos más de nosotros mismos de lo que creemos…

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