¿Por qué no hay un Premio Nobel vivo nacido en España

¿Por qué no hay un Premio Nobel vivo nacido en España

Los ocho Premio Nobel españoles: Echegaray, Ramón y Cajal, Benavente, J. R. Jiménez, S. Ochoa, Aleixandre, Cela, Vargas Llosa. Es decir, seis de literatura y dos de ciencia. El único vivo, es Vargas Llosa con doble nacionalidad.

¿Habiendo sido España, en estas últimas décadas, uno de los veinte primeros países en producción económica, disponiendo de cientos de miles de puestos de trabajo en la Enseñanza, entre Primaria, Secundaria, Universidad, habiendo tenido una industria loable, dentro de nuestros parámetros, y por tanto, departamentos de investigación en multitud de empresas y de diversos sectores, qué es lo que hace que en cien años y pico de Premios Nobel, solo hayamos tenido nada más que ocho, y apenas, casi ninguno en ciencias…?

Nadie negará, que no parece lógico, que países de nuestro entorno, Francia, Alemania, Gran Bretaña, cierto es, que con más población que nosotros, pero similares en casi todo, hayan tenido docenas de premios Nobel, y en casi todas las especialidades y, nosotros apenas ninguno. No entramos en los Premios Nobel paralelos, como el de matemáticas, arquitectura, etc.

– Sinceramente, la respuesta y la pregunta, es la siguiente, la solución a este enigma, puede ser, ¿es que los sistemas de selección de recursos humanos no es la adecuada, en la diversidad de sectores, tanto públicos como privados…?

¿Se puede plantear de multitud de modos y maneras, pero quizás, la persona concreta, que en tal rama pueda estar realizando investigaciones, que quizás está metida en su estudio o en su laboratorio o en su despacho, según la temática o especialidad de su saber que sea, no tenga tiempo, para fiestas culturales, no tenga el perfil adecuado para ir medrando, no tenga mentores…?

¿Quizás, los sistemas de selección a y en todos los niveles de la sociedad-economía-trabajo, tanto en lo público, especialmente, la enseñanza y otros campos, y en lo privado, no incentivemos, no seamos conscientes, que “el genio o el talento”, de hombre o mujer, siempre que respete la legalidad vigente y la moralidad de siglos, puede ir por otros derroteros diversos y diferentes, quizás, no sea capaz esa persona de halagar-adular, saber estar en la dialéctica de la vida, quizás, tenga otras ideologías, quizás, posiblemente, tenga su pensamiento propio, en su disciplina, pero también en otras cuestiones, aunque dentro de la legalidad-moralidad…?

¿Quizás, esa persona, no muestre el perfil que se exige, en unos lugares o en otros, aunque por lo general, exigen diversidad de perfiles-personalidades, quizás, los sistemas de selección de recursos humanos, habría que reevaluarlos, analizarlos, estudiarlos, concretarlos por especialistas en estas materias, y ver, si en estas décadas, se han utilizado los correctos teóricamente, y si, además, se han aplicado de forma adecuada, y quizás, este sea el talón de Aquiles, de por qué, hayamos tenido tan pocos Premios Nobel, en más de un siglo, en la diversidad de especialidades, o dicho de otro modo, solo hemos tenido en dos, en Literatura y en Ciencia, seis y dos, y ahora mismo, uno no nacido en España, aunque de nacionalidad española, Vargas Llosa…?

¿Por qué no se plantea una discusión nacional, en los medios de comunicación y en las universidades, se aborda esta cuestión y tema, desde todos los saberes, se realizan programas para dilucidar esta cuestión, porqué un país de tamaño medio, dentro de la órbita de Europa, tiene y ha tenido tan pocos Premios Nobel, porqué ahora solo uno que todavía respira aire y sombra…?

– En segundo lugar, aunque la Ley y la Constitución refrenda la libertad de pensamiento-conciencia-expresión-publicación, quizás, después en la vida rutinaria y normal, en todos los ámbitos hay muchas cortapisas en la expresión de ese talento, búsqueda, investigación, creación, etc., incluso estando bajo el imperio de la ley vigente, e incluso, de la moralidad tradicional de siglos.

O, dicho de otro modo, en todos los ámbitos-áreas-especialidades-actividades, existen y exigen muchas condiciones, mucha letra pequeña, mucha censura de un tipo o de otro, además de mucha autocensura, porque se suele decir, todos añoran haber conocido a Mozart, Dante, Miguel Ángel, Kant, Euler, etc., muchos añoran haberle hecho una entrevista, muchos añoran, haber tomado un café al menos en su vida con esos personajes, pero la cuestión, es que si a nuestro lado, quizás tengamos a alguien, que pueda llegar a ser un Miguel Ángel de ahora, un Kant de ahora, un Dante de ahora, un Mozart de ahora, quizás, le pongamos tantas zancadillas, que no le dejaremos levantarle, en unos lugares-sitios-entidades, les pondrán unas, unas de unas clases, en otras, les pondrán otras.

Porque el mundo real, de la cultura y de la Cultura y de la Enseñanza y de la Educación y del Trabajo y del trabajo, aunque se rige por las grandes leyes Constitucionales, en el mundo real, hay muchas ventanas y puertas y chimeneas y portezuelas… ¡Y, quizás, alguien, que solo desea crear o innovar o descubrir o inventar, en el terreno que sea, no es apto, en todos los sentidos, para la farándula-fiesta cultural, de estar siempre en el primer lugar, o intentar siempre en la foto, o…!

– ¿El tercer punto, la gestión de la Cultura y de la cultura, tanto la pública e institucional, y la privada, se hace con los criterios correctos? ¿De verdad, existen sistemas racionales de la producción cultural, sentidos abiertos en estas temáticas, de verdad se busca, lo valioso, si es que sabemos exactamente, lo que es…? ¿De verdad existe racionalidad en la industria cultural, tanto pública como privada, en diversidad de temáticas y saberes…? ¿Es racional, por poner un ejemplo, que en una ciudad de tamaño medio, a una persona que lleva cincuenta años en la producción cultural del arte plástico, en cuatro o cinco lugares de exposiciones, se le niegue una exposición plástica, pidiéndola durante varios años…?

¿En los ámbitos culturales, no deberían existir, Archivos y Centros de Documentación, en todas las especialidades y saberes, que por territorios se conozca, de verdad, la producción cultural, de mayor o menor relieve, en cada ámbito, es decir, en todos los saberes, por ejemplo, ciencias, filosofía, teología, artes, literatura, teatro, fotografía, aunque sea con una mínima ficha o curriculum, etc.?

¿Porque no olvidemos, si conocemos los panaderos y odontólogos y cirujanos de un territorio equis, no deberíamos conocer, saber, un curriculum mínimo, en una Web de Museo o Fundación o Departamento Universitario de cuántas personas están trabajando y su pequeña producción, aunque sea modesta en teatro, novela, poesía, filosofía, ensayo, matemáticas, física, teología, arte plástico, diseño, etc.?

¿Y, esta sería la base para estudios y análisis, selecciones, antologías, exposiciones, artículos de revistas, etc.? ¿No es acaso esto la aplicación del método científico de Galileo, el hipotético-inductivo-deductivo? ¿Al final, no sabemos donde está la genialidad, ni el gran talento, por tanto, deberíamos buscar y ser y estar con más tolerancia y más racionalidad en esa espera…?

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